El hombre racional se adapta al mundo que le rodea; el hombre irracional se obstina en intentar que sea el mundo quien se adapte a él. Por tanto, todo progreso se debe al hombre irracional. (George Bernard Shaw)
viernes, 6 de abril de 2018
domingo, 1 de abril de 2018
Capítulo Terma Adventura Race Tandil 2018
Muchas dudas y mucha incertidumbre acerca de los que
sucedería en la carrera. Lo primero que puedo decir es que no llegaba con mucho
ritmo a la carrera. La semana había sido difícil, como últimamente me tienen, no
había podido entrenar nada, lo último había sido el sábado anterior. Entrenado
estaba que era lo importante, lo que faltaba era algo de ritmo, un trabajito
liviano en la semana que no pude hacer, ya sea por la lluvia o por otros temas
no pude hacer. Era una carrera larga,
sabíamos que iba a ser complicada. Te gustan las carreras largas, te motivan,
son un desafío. EL punto a favor era que estábamos descansado, pero faltos de
ritmo. Uno es amateur y tiene responsabilidades, no tiene los tiempos de un
profesional. Sumado a que no ando en un buen momento anímico, te agarran las
dudas, llueve, llevar o no el celular, si se moja, se arruina, pero es una
carrera larga, me voy a aburrir, si me aburro me canso, si me canso rápido
abandono. Llueve, me voy a resbalar me voy a caer y me voy a romper algo.
Pero me adelanté vayamos primero al sábado. Segunda vez que
corro esa carrera, el año pasado me enamoré de Tandil y me prometí volver a conocer
esa hermosa ciudad. Es cierto, corrí a principio de año el Cruce de Tandilia. 2
dias estuve. Pero tampoco aquella vez pude recorrer mucho la ciudad, correr
mucho, recorrerla, poco. Luego pude confirmar que es la ciudad mas runner de
las que conocí. Ciudad que si no fuera por las carreras no hubiese conocido
nunca. Al igual como lo fueron Almafuerte (Córdoba), La Pampa, Mendoza, Mar del Plata y Tandil. Me
pongo a pensar y no puedo creer lo lugares que conocí gracias a las carreras,
ya lo dije, pero lo repito, no me gusta mucho viajar. Pero el viaje en sí es lo
que no me gusta, el traslado es lo que me molesta mucho, pero me encanta conocer
lugares nuevos y si la excusa es una carrera mejor todavía.
Llegue a Tandil esta vez para conocerla a fondo a la ciudad.
El sábado hice algunos movimientos de erogación para ir aclimatando los músculos
a la exigencia que se venía, y la tensión que tenía de la semana y del viaje.
Venía además con otro problema, un orzuelo, segundo orzuelo en menos de 15 dias
que me sale. Lo molestos que son, justo en el ojo bueno, recordemos que el ojo derecho
es donde menos aumento tengo y que el izquierdo siempre acompañó y es con el
que mas mes me cuesta enfocar. Leer con
el izquierdo, por ejemplo, no puedo directamente, por mas aumento que tenga.
Por eso el orzuelo no me permitiría tener una visión total. Y para la carrera
empeoró, parecía un boxeador. Como Rocky cuando dijo “córtame el párpado”, así estaba, con ese ojo a maltraer. Pero la confianza
para afrontar el compromiso lo tenia y me sentía bien. En Tandil se respira
otro aire, no sé cómo explicarlo, pero te llena de energía, como que no está
tan contaminado. Un bicho de ciudad como yo, ve una sierra y dice que es una
montaña. Tandil está rodeado de
montañas, que son energía pura y la
vista es inigualable.
Volviendo a la carrera, ya en domingo. Se llovió toda la
noche y gran parte de la mañana, sumado
a mi ojo que cada vez estaba en peor estado. Desayuné ensalada de fruta, café
con leche, yourt, y unas galletitas, siempre intento desayunar lo mismo los dias
de la carrea. En el desayunador del hotel había varios corredores también que se
preparaban para la carrera. Es como si
se oliera ya a carrera desde temprano. Los
nervios, las sensaciones son similares en todos nosotros. No lo ves, pero lo
notás. Muchos lo viven de manera diferente, pero las sensaciones siempre son
las mismas. La ansiedad previa es inigualable, querés que arranque lo antes
posible y demostrar lo que fuiste a buscar.
Como dije, mis dudas antes de empezar eran muchas y cada vez
eran mas a medida que la lluvia continuaba y la largada se acercaba. Por un
momento pensé en no correr, créanlo o no, se me pasó por la cabeza, no largar
al ver que la lluvia que no paraba, que mi ojo molestaba, que no había
entrenado con normalidad. Andaba molesto en todo sentido. Qué error hubiese
sido si no corría!! Tuvimos la suerte de que minutos después de que largáramos
la lluvia cesó. Como si las cosas que estaban difíciles y oscuras, se empezara
a esclarecer, como si todo se empezara en encaminar positivamente para una gran
carrera. Es mas, al rato salió el sol, no hizo frio. Muchos corredores, inexpertos
se abrigaron por demás y a los pocos kilómetros ya se estaban sacando los buzos
que tenía y atarlos a la cintura. Me ha pasado, es parte del aprendizaje
también. A medida que más carreras tenés, sabés que una vez que entraste en
calor, ya no tenés mas frío.
Algo que me pasó el dia anterior fue que salí a caminar con
la remera de la carrera del año pasado. Cosa normal que hacemos los corredores
para que nos reconozcan que somos corremos. Que estamos allí para la carrera y
para que nos reconozcan como corredores. Y me encuentro con uno que tiene la remera de
los 21k de Buenos Aires. Y me dice como venís para mañana? Y nos pusimos a hablar. Le dije que bien, con
nervios y que la carrera con lluvia eran mas épicas, mas emocionantes y de lo
complicada que iba a ser. Le comenté que había hecho la carrera del año pasado
y la carrara del Cruce a principio de este año, que era mi tercera vez en
Tandil, todas para correr. Me dijo que tenía experiencia y me lleno el pecho de
orgullo, y era verdad. Le dije que la carrera iba a ser tranquila hasta el kilómetros
19k y que después venia lo peor, los kilómetros siguientes serían los peores,
porque ya con el desgaste a cuestas había que subir y bajar sierras de unos 300
metros de altura y trepadas bastante verticales. Era agotador pero divertido a
la vez. Por sobretodo, lo último que le dije es que disfrutara la carrera, que
para eso fuimos. Claramente no lo volví a ver, cada uno siguió camino.
Continuando con la carrera, había mucho barro, estaba muy
resbaloso, te hundías en el barro, no podías agarrar ritmo. Subidas con barro,
era mucho, gasté muchas piernas en ese tramo de campo por caminos abnegados.
Después de esa primera parte el camino fue bastante recto y por asfalto. Medio
aburrido. Pero pude reconocer varios tramos por donde habíamos pasado el año
pasado, el circuito fue casi el mismo. Es bueno ir reconociendo lugares, sobre
todo para poder pasar después tranquilo en la semana. De eso se trababa también,
reconocer y ver esos lugares y pasar después
sin la presión o la concentración de una carrera.
En la carrera también algo que se viene dando como constante
en las últimas carreras, un actor inesperado, el viento. Como el recorrido era cambiante a veces lo
tenes empujando de espaldas y otras veces en contra. Desde mar del plata a esta
carrera, el viento como actor de reparto.
A la mitad de la carrera era cuando empezaba la verdadera
carrera, ya por el esfuerzo del barro y las subidas complicadas y sumadas a los
senderos que a veces había que ir caminando. Esto hizo que esté al borde del
calambre por muchos tramos de la carrera. Rogaba para que no me diera uno o al
menos que aguantara un poco mas, por eso bajaba la intensidad en algunos momentos. Momentos que sentís el dolor mas que
en otros. Frenar caminar y volver a correr es lo que hace que te den calambres.
Si vas lento, no frenes, así no te va
dar un calambre. Fue en ese momento en
que la carrera empezaba a ser mas técnica, donde mas concentrado tenía que
estar, por eso guardé mis auriculares y era momento de apretar los dientes y hacer tripas corazón.
Mi ojo por momentos hacía ver borroso todo, por eso tuve que
confiar en mi lado izquierdo, que muchas veces renegué. Y tuve que confiar y
por suerte respondió. También con el tema de los mulos, se cansaron del lado
derecho, con lo cual hubo que apoyarse mas del lado izquierdo. Pisar siempre
con la pierna izquierda primero. Y por suerte respondió también.
Llegué como pude, quizás mejor que el año pasado. Lo que ayudó mucho es que no hizo mucho calor
y el sol no pegaba tan fuerte como el año anterior. El último tramo es
durísimo, son 9 kilómetros más de subida que de bajada. Modificaron el final de
la carrera con respecto al del año pasado. La última subida era muy empinada y
peligrosa. Me hubiese gustado hacer esa parte este año también. Lo que me ayudó
mucho también fue el Beepower, tomé 2 uno el comienzo y uno para darme fuerzas
para el tramo final. El chaleco de hidratación funcionó bien, no molestó en
ningún momento por suerte. La piernas en este último tramo ya van flojas, no te
responden como al principio son un verdadero peligro y donde mas cuidado hay
que tener. Vi muchos caerse por no prestar atención o confiarse. En este tipo
de carreras largas hay que estar atentos hasta el final. Tu mente dice “ya
llegamos”, pero no se llega hasta que se llega. Es verdaderamente hermoso pasar
por el Dique antes de la llegada, te da una panorámica extraordinaria, aunque
ya en ese punto de la carrera es cuando ya querés que se termine. Todo muy
lindo pero ya el cuerpo no da mas, está exhausto. Pero es cuando la gente juega
un papel fundamental. A los laterales,
gente de la ciudad te da aliento, no te conocen, pero te apoyan, saben lo
difícil que es y quieren que termines lo que empezaste. Me emocioné al
recordarlo, es verdaderamente motivador. Pasás la línea de llegada con una sonrisa de par en par porque lo
lograste otra vez allí, espero este año tener la foto de la llegada. Estoy sonriendo
y con los brazos abiertos, como para dar
un inmenso abrazo, como si no tuviera dolores, como si pasar esa línea de
llegada sea finalmente la cura de todo ese agotamiento físico y mental.
Sumé horas de vuelo en la montaña, que fue lo importante.
Aprendí y la próxima lo tomo diferente. Es lo que te da este tipo de carreras,
te da confianza para que el próxima arriesgues mas. La hidratación en la carrera
estuvo bien, y el Gatorade con cubitos de hielo fue algo que festejé. El último
puesto fue donde se agolparon muchos, haciendo sociales. Parecía un boliche ese
puesto. Yo intentando abrir mi Beepower. Quería salir lo antes posible, muchos
buscaban tomar aires, pero a esa altura ya no te queda resto, es pura fuerza de
voluntad lo que va quedando.
Quizas esta parte no tiene nada que ver con la carrera, aunque
en parte, sí. Es por lo que me anda pasando, es distinto. Lo que me anda pasando
es que ando en crisis conmigo mismo. Y
siento, muchas veces, que las carreras son un mentira que no me llenan como
antes, que no entreno como antes. Con esa ambición de mejorar en cada
entrenamiento o en cada momento. Llámenlo falta de motivación o lo que sea. Porque
no estoy completo, no estoy feliz con cómo vengo haciendo las cosas. Que no
puedo disfrutar de nada, que no lo merezco, si no resuelvo lo otro. Y lo otro,
es complicado. Digo que son una mentira porque me dan una falsa sensación de
éxito, que no son un verdadero logro. Sí, valoro terminarlas. Son desafíos que
me propuse y los concreté. Pero eso no
te hace mejorar en los aspectos que están mal. Por mas que te carguen de
energía y te llenen de ganas, el lunes sigue todo donde estaba, incluso peor.
En ese círculo vicioso del que no puedo salir. Porque las cosas no van cambiar,
van a seguir igual, no van a mejorar. Uno quisiera ser reconocido por la labor
que hace y no por las carreras y si uno corre, como que lo hace con culpa. Porque
se divierte cuando tiene que esconderse por lo mal que hace las cosas,
humillado me siento. Porque no pude revertir esa situación. Estás todo el dia
tensionado, como de que te estas
olvidando de algo, vivís paranoico y alerta de que en cualquier momento te cae
una bomba de algo que se te olvidó. Será que no entiendo lo que hago?
Cuando estás pasando un mal momento, ya sea en tu a familia,
trabajo, donde sea. Todo te cuesta el doble, desde levantarte a la mañana y las
horas se te hacen de plomo, hasta salir a entrenar te cuesta, los días se te
hacen interminables. No tenés ganas de nada, sólo de dormir y querés que se pase
ese mal momento y ese mal momento algún dia pasa a ser anécdota. Por mas que
uno crea que no termine más. Lo cierto es que van varios días y meses así. En algún momento se va esto, este
sentimiento que tan mal te está haciendo hay que aguantar y salir adelante.
Como en las carreras. Seguir avanzando, por mas difícil que el camino se ponga.
Y pensar que esta es una de las peores
cuestas de tu vida.
El verdadero triunfo es llegar a nuestro máximo potencial
sin tener en cuenta a TODO lo viene de afuera con contaminación. Uno no es lo
que hace ni tampoco es lo que tiene: uno es lo que es.
Todas las carreras tienen un sonido, una música que las
representan, al menos para mí. Mas en este momento tan especial, donde las
cosas no salen como uno quiere. Para cantarlo, gritarlo saltarlo ” tirá, tirá
para arriba, tirá” ,“pero venga, lo que venga para bien o mal tirá para
arriba”.
https://www.youtube.com/watch?v=7SBk5qdpv-I
miércoles, 28 de marzo de 2018
La vida es como un Maratón
El que trata de hacerla demasiado deprisa se cansa pronto y no llega a la final, pero el que es paciente y va a su ritmo es capaz de aguantar .. y de ganar.
miércoles, 14 de marzo de 2018
miércoles, 7 de marzo de 2018
lunes, 26 de febrero de 2018
sábado, 24 de febrero de 2018
domingo, 18 de febrero de 2018
Capitulo Vuelta Dique Moras – Almafuerte- Cordoba 2018
Este año a diferencian del año pasado pude correrla. Siempre
los compromisos familiares o con amigos van a estar por sobre las carreras, eso lo tengo más
que claro. Todas las carreras son especiales, ésta para mi significa mucho,
fue, hace 2 años fue la primera que hice fuera de buenos aires y sobre todo la
primera de aventura. En aquel Febrero 2016 yo era distinto a lo que soy hoy. Mi
cuerpo era diferente, al menos al que era hasta ese entonces, le fui sumando
cosas, me fui mejorando y perfeccionando. Aquella vez hice la carrera y ese
mismo año terminé corriendo mi primer maratón, imagínense lo importante que fue
la carrera en ese momento, que motivó y fue un envión para todo lo que se
vendrían después. No tengo idea a lo que llegaré este año, así como no lo sabía
en aquel 2016. Como en las carreras y en la vida, veremos que nos va deparando
el camino.
Imposible no comparar la carrera de hace 2 años con la de
este años. Tantas cosas cambiaron de ese entonces a hoy. Si bien el recorrido
era similar, no lo recordaba tan exigente y aquella vez había sido complicada.
Pasa que al ser una carrera relativamente nueva, esta fue la 4ta edición, año a año
le fueron agregando cosas nuevas. Ejemplo el agua del dique está
bastante alto, por lo cual para pasar a una isla, el agua te llega hasta la
cintura. O sea hay que correr con las zapatilla mojadas durante gran parte de
la carrera. Una carrera de aventura tienen que tener este tipo de cosas, hace a
la experiencia, y es lo que fuiste a buscar. También tiene trepadas y hay que
ayudarse por sogas.
El dia de la carrera hizo mucho frio, bastante raro para esta
época del año, sea donde sea. Pero justamente esto, el clima frio, haya sido el
motivo por el cual pude mejorar tiempo. Se puede sacar ventaja ante la
adversidad, siempre. Porque al pasar por arroyos de agua y tener agua hasta la
cintura, las piernas no las sentís y cada vez que pasas por alguna rama raspan
las piernas pero no lo sentís, después ves los rayones que te van quedando en
la piernas.
Como dije, la carrera crece año a año, de los 350 inscriptos
que había en 2016, este año ya había 500, con cupos agotados. Sinceramente si
no fuera por las carreras no hubiese conocido nunca ese lugar. Lugar
extremadamente tranquilo. Igual que me
pasó aquella vez, no sabes si sentir miedo de que te roben o estar tranquilo de
que no pase nada. Rara vez pasa algo por alla. Se pude dejar la puerta de calle
sin llave y nada va a pasar. La gente es tranquila, me da mucha envida de la
manera en que viven. Es una ciudad/pueblo que está detenido en tiempo, algo así
como se vivía acá en los 80 o 90. Gente tomando fresco en la puerta de las
casas hasta las 23 hs, saludan al pasar por la calle. Vas a un quiosco y te
reconocen turista y se te ponen a hablar. Te recomiendan lugares. Es otra cosa
a la cual los capitalinos fuimos perdiendo.
Dije capitalinos por una razón. En medio de la carrera hubo
tramos en que se formaban embudos, una soga para para pasar varios corredores,
bastante peligrosos. Y muchos van despacio, con mucha precaución. Es ahí donde
te das cuenta que es la primera carrera de aventura para muchos. Volviendo al
tema, en esos embudos, estuvimos un rato largo haciendo fila para poder bajar y
me puse a hablar con otro corredor, se ve que tenía ganas de hablar por la
emoción que se le notaba. Todo el que corre tiene una historia para contar, y
algunos te lo cuentan en medio de la carrera. El tipo había cumplido 45 años el
dia anterior, como regalo de cumpleaños se regaló la carrera, la primera
carrera que hacia y encima de aventura. Le dije que se va a enamorar de las
carreras y nos pusimos hablar de los bueno
que es correr y los beneficios que tenía. Me decía que jugaba al rugby y que se
retiró a los 37, desde ese entonces subió mucho de peso. Se dio cuenta de que
necesitaba descargar energía y un dia empezó a correr llegó a bajar 23 kilos y
se fue sintiendo mucho mejor. De hecho va a ser la primera carrera de muchas que
va a ser. El estado que te deja la primera carrera es impresionante, querés
correr otra la semana siguiente. Diste un paso importante y vas por mas. Yo he pasado por lo mismo. Y le recomendé
Tandil, pobre la mujer el tipo se va a dedicar tiempo completo al running, casi
seguro va a ser asi. El tiempo que tenga
lo va a emplear para correr. Impresionante el tiempo que metió 1 hora 36 minutos,
para ser la primera es excelente.
También hubo que pasa por alambres de púas, normal en este
tipo de carreras. Algo que no me había pasado es que me perdí en un momento.
Dije me perdí, pero fuimos varios los que nos perdimos, bastó con que uno
siguiera por un camino equivocado para que los demás lo siguiéramos. Al no ver
señales la carrera volvimos para atrás y retomamos el camino. Ese tipo de cosas
pueden sacarte de la carrera. Perdí varios
minutos allí, como dije es parte de la aventura y hace que para la próxima
haya que prestar atención en este tipo
de cosas. No seguir a la manada, prestar atención al camino y las indicaciones.
Me olvidaba de comentar que a los pocos metros de largar, ya
había que pasar por un arroyo, profundo. O sea ya estabas mojado apenas salías.
La ropa mojada pesa mas, se va secando mas adelante. Sumándole la lluvia, cada
vez mas insipiente, hacía un marco para ser una carrera inolvidable. Finalmente
no fue mas que un llovizna leve que por momento se hizo intensa, sin ser
tormenta. Pero mas adelante había otro
arroyo, el que había que cruzar a la isla, era mucho mas largo que el anterior. Por suerte había ido a
la charla técnica del dia anterior, allí te decían las cosas que te ibas a ir
encontrando en el camino. También algunos tips para tener en cuenta, y la verdad
que por suerte sirvieron todas las advertencias, puestos de hidratación, etc..
Pero ya estabas acostumbrado a esto de cruzar arroyos. Después pensaba, quizás
era mas rápido cruzarlo nadando que caminado. Menos mal no llevé el celu para
correr.
Hice la distancia de 13K. porque en marzo tengo pensado
hacer los 27k de Tandil. Por eso utilicé esta carrera como preparación. Vaya
que saqué conclusiones de esta carrera. Mucho mas complicada que Tandil. Para
Tandil te preparás haciendo cuestas, subiendo escaleras, algunos ejercicios de
fuerza de piernas. Pero para esta carrera que tenía otras distancias 30K, la
preparación tiene que ser otra. El terreno es otro, nunca podes encontrar el
ritmo y siempre atento en el camino. Lo que si, en esta carrera a diferencia de
la de hace 2 años, la vuelta la hice mas tranquilo, la otra vez al no ver a nadie, pensé que era el último y que
venía muy atrás, me había agarrado ansiedad y sensación de estar perdido y que
no iba a llegar. Esta vez lo tomé mas tranquilo, pude administrar las energías de
mejor manera, y obvio estaba mucho mejor preparado. Te tenés que acostumbrar de
correr y frenar y avanzar y frenar y correr. De esa forma es mucho mas agotador
el esfuerzo. No podes mantener el ritmo por mucho tiempo, por el tema del terreno
claramente.
A la carrera no había llegado de la mejor manera. La semana había
sido complicada, mucho calor, no corría desde jueves anterior, casi una semana
y tres días. Mucho tiempo sin correr y mas para afrontar este tipo de carrera.
A la vez me sentía confiado por lo hecho anteriormente.
En este afán de ser corredor, a la vez entrenador de uno
mismo, medico, nutricionista. Todo en uno. Había llegado a la conclusión de que
no estaba para la carrera de 30k todavía, es mucho y muy difícil. No es una
carrera de calle, se necesita algo mas. Como dije, otra preparación mas allá de
las cuesta y las escalera. Mas y mejor
resistencia, para los cambios de terreno, frenar y volver a correr. Quizás el
año que viene me anime. Ya dos veces la
corri, conozco la primer parte, casi la mitad de la carrea, solo ahora falta la
otra mitad. Como siempre, la clave es mentalizarse para una carrera larga,
confiar en la preparación y ser positivo a que se va a lograr. Que nada es
imposible, otros lo hicieron y voy a poder. Es estar atentos a las cosas que se
pueden ir presentando a lo largo de la carrera. Siempre los objetivos tiene que
ser ambiciosos pero posible, esto lo dice Santiago Garcia, un referente en el mundo del running, y siempre me queda rondando
en la cabeza. Y, la verdad, cuánta razón tiene.
Cuando te permitís lo que te mereces atraes lo que necesitas
Al final de cada carrera ya sea una distancia corta o larga,
siempre termino igual de agotado. Sabiendo que lo di todo. Hace 2 años la
carrera la hice en 1 hora 55 minutos esta
vez fue de 1 hora 42 minutos y pude haber bajado mas si no me perdía y la gente se apuraba un poco. Pero como
siempre la idea es disfrutar, no son
lugares a donde voy todos los días. Siendo alguien que bien de la ciudad, estos
paisajes no los veo muy seguido. Me siento un privilegiado de poder correr por
esos lugares.
En la llegada me encontré el que me contó la historia, estaba
con la mujer, me dice “capitalino”, “perdón que te deje atrás”, me dio una
ternura que haya dicho eso. Fue cuando nos perdimos que lo perdí y lo encontré
recién en la llegada. Yo no podía ni hablar, intentaba recuperar el aliento. Yo
estaba con mi hinchada, mi hermano y mi papa, mismo equipo que cuando viajamos
a mar del plata. Es raro viajar acompañado, siempre viajé solo, dirían que es diferente,
a lo que me tengo que ir adaptando parece. Es lindo que te acompañen, pero
necesito disponer de mis tiempos, mi espacio. O sea viajar con la familia es
lindo sí, no lo niego pero me encantaría viajar con alguien mas, que comparta
esto también, corra o no, no importa. Solo por compartir ese momento. Valoro mucho haberla podido correr esta
carrera, es lo que recato de esto. Y cada vez son menos los tiempos que
dispongo para sonreir, al menos por un momento, por un instante, logro apenas,
ser feliz o quizás se le asemeja mucho a la felicidad.
Para terminar esto solo quiero desearme que nunca pierdas el
espíritu de la aventura, es el motor de todo.
sábado, 3 de febrero de 2018
cuerpo sin alma - chala rasta
cuerpo sin alma - sin alma el cuerpo- no queda nada - el ala rota- el ala ensangrentada - cuerpo sin alma - mente sin calma - corazon desnudo - el alma abandonada alma abandonada - mal acompañada - mal de estos dias de cuerpo sin alma.
jueves, 11 de enero de 2018
Capítulo 21K Cruce de Tandilia 2018
Como arrancar esta crónica? No sé si empezar por el final o decir que no tenía ni ganas de viajar. Que mi semana no había sido la mejor. Que venía muy bajoneado, que la pasé mal en la semana. Que por momentos dudé y mucho en viajar. Que lo que me hizo viajar fue mas que nada el dinero ya invertido y no Que no lo podía tirar a la basura. Que había decidido anotarme hace 15 dias en la carrera. Vaya ciclotimia que tengo. Ya van a ver de dónde viene también esa ciclotimia, que no es generada por uno.
Viajé viernes a la noche, ya en Reyes, para llegar el sábado
temprano a la mañana a Tandil. Tomaba el micro y apenas se movió mi pensamiento
fue instantáneo: “ Lo que pasa en capital queda en Capital, todo lo que te
preocupa queda acá, de ahora en mas preocupate por la carrera. Son 48hs vivilas
al máximo.” Y al pensar esto en el
asiento del micro no puedo evitar emocionarme. Viste cuando venís mal por algo
y te decís BASTA, no te mereces esto, olvídate por un tiempo de todo. Aprovecharlo,
no cualquiera tiene la oportunidad de viajar y correr esta carrera, despejár la mente. Ciertas veces creo que uno no elige
la carrera sino que la carrera te elige a vos. Y te llega en el momento
indicado, por vaya a saber qué motivo. Obvio cuando me anoté hace nada estaba
enchufado y con ganas, muy arriba venia de ánimos. Como dije me quitaron las
ganas en solo 4 dias de año. Hay gente que puede sacar las ganas de correr? Si,
las hay y hay que tener mucho cuidado con eso. Hay que tener cuidado con eso.
Tenía la oportunidad de liberal a la bestia endiablada que
tenía adentro. Necesitaba descargarme y en forma. De agotarte y volver a vos a
ser vos mismo. De que no te quede nada por dar, dentro tuyo, para volver a
enfocarte a lo verdaderamente importante. Pisaste Tandil y tu mente ya era
otra,
Llegue a la hermosa Tandil y me fui con el bolso a tomar
mate al dique. La tranquilad que había a esa hora por esos lados era increíble.
Solo el cantar de los pájaros se escuchaban. Leí un rato también, otro de los placeres que
disfruto, sentado, tomando, mate, leyendo a la vera del dique. Logras
concentrarte y no perderte a cada rato con distracciones.
Después fue momento de dejar las cosas ene le hotel y buscar
el kit de la carrera. Excelentemente organizada la acreditación a la carrera debo
remarcarlo. El detalle del regalo de una remera para que vayas a compra salamines es
por demás motivador. Uno tiene sin dudas
alma de gordo por naturaleza.
Volví al hotel y me preparé para la carrera que era las
17hs. Quería estar rápido, liviano mejor dicho, para correr y
no podía comer nada pesado. Porque después si comé mucho esas cosas se sufren cuando estas
corriendo. Lo que sí, mucho líquido tomé.
Nunca había corrido en 2 etapas y menos por montaña.
Comparaba este tipo de carreras con el rally París-Dakar. Las comparaciones son
odiosas, y son cosas diferentes, lo sé. Pero para los que correemos es como si
fuese el Dakar, se corre por etapas, es un desafío personal mas otra cosa. Y lo
que buscas es superarte, ir por mas, buscas desafíos que te propones, elevas la
vara cada vez que podes. Este tipo de desafíos te hacen que quieras ir por mas
siempre. Y si lo logras vas a ir a
buscar algo mas.
Fueron 2 carreras: una de otra la del sábado y la del
domingo. La del sábado, por momentos, me
sentí bastante cómodo. Los últimos kilómetros se hicieron largos. Se escuchaba
de lejos al conductor del evento , parecía estaba cerca, pero al ser un lugar
abierto era lógico que se escuchara desde muy lejos y en el medio de la
montaña. No la
sentí tan complicada pero había que ver donde se pisaba porque el terreno era
peligroso y resbaloso.
Sabía que el sábado iba ser
de reconociendo de terreno y de ver de qué se trataba todo esto. Me sentía
con piernas y la terminé bastante entero. Como dije el final costó. Buena decisión
de la organización de hacernos pasar por barro, después de eso las zapatillas
pesaron el doble. Terminé todo embarrado. Quería aventura, eso era aventura. Pasamos
después por otro arroyo, pero con menos barro. Medio sin piernas tropecé
algunas veces y caí otras tantas. En una de las caídas como que me torcí el
brazo y quedó sentido, pero tuve un
dolor que duró solo un kilómetro. Debo reconocer que el dolor al principio era
intenso, dolía y la saqué barata.
Terminas la etapa y ya tenés un 50% de la carrera adentro. Pero
la terminas como si hubieses ganado. En parte la ganaste, pudiste terminarla,
ya es un logro en si mismo. Como ganar el partido de ida en los partidos de
Copa Libertadores, un partido de 180 minutos faltan 90, y así me mentalicé y
tenia que seguir concentrado y metido.
Termine la primera etapa todo embarrado y zapatillas
mojadas. En ese momento me arrepentía de no haber llevado 2 pares de zapatillas.
Dato a tener en cuenta para la próxima.
A las 20hs mas o menos volví al hotel y desmayarme en la
cama y era momento de relajar un rato, aunque no tanto, porque mucho tiempo no tenía. Debía
bañarme y salir a buscar un lugar para comer. Pastas iba a comer de eso estaba
seguro. Recordé el donde había ido el año pasado, y estaba enfrente donde
entregaban el kit. Estaba un poco
alejado del hotel. Pero fui igual, como una cábala, aquella vez funcionó, esta
vez también, pensaba.
Detalle que me olvidaba, las zapatillas estaban mojadas y debía
recuperarlas. Pero como hacía? Recordé a cómo secaba mi mamá cuando era chico y
se me mojaban los zapatos cuando llovía, no es ninguna ciencia, ni nada de otro
mundo, pero le ponía papeles de diario para que absorba el agua. Diarios no
tenía pero tenía un cuaderno que siempre llevo para escribir y hacer
anotaciones varias, salvo que esta vez no llevé birome, así que la mayoría de
las cosas las tuve que anotar en el celular, y no confío en las cosas tecnológicas.
Tuve que arrancar unas cuantas hojas de ese cuaderno para que se sequen mas rápido.
Como me costó arrancar esas hojas, hojas que bien se podrían haber llenado de
palabras épicas. La verdad que sirvió y
de mucho esto que hice, no se secaron
del todo, pero estaban óptimas para correr.
Había comprado mucha agua el sábado, para las botellitas de
agua y obviamente estar hidratado, hacía mucho calor. No soporto tirar agua,
hay que aprovecharla al máximo.
El sábado a la noche dejé todo preparado porque a las 10:30
debía deja la habitación. La carrera largaba a las 8hs y no sabía cuánto tardaría.
El sábado había hecho 1 hr 30 minutos mas o menos. Y si se mantenía todo llegaría
el domingo tipo 9:30. Por eso dejé mis
cosas en recepción, por las dudas que no llegara en ese tiempo y late check-out
no podía hacer, según había averiguado.
Mas allá de eso se venía la carrera y si el sábado fue difícil,
el domingo sería peor, porque estaba con el cansancio acumulado del dia
anterior, menos de 12 horas para recuperarse. Interiormente pensaba que el
domingo iba a ser complicado pero que la temperatura iba a ser mas agradable a
la mañana que a la tarde del sábado, y aumentaría la temperatura a medida que avanzara la mañana. Y así fue.
El domingo me costó, que me sentía ahogado al comienzo. Que me
costaba sostener el ritmo, que las dudas se me venían a la cabeza. Dato que no
estaba contando, ambas etapas las corrí sin música, sin auriculares, motivo se
preguntan? Quería estar atento a todo lo que pasara a mi alrededor, no quería que
nada me distrajera, para estar concentrado, para pisar bien, no caerme entre
las piedras, hay que ser cuidadoso en este tipo de carreras. Fue sin dudas otra buena decisión porque el
domingo fue casi todo subida, 3 sierras había que subir, muy técnico en las
bajadas. Técnica le digo a la dificultad que el terreno tiene. Me dio mucha
pena cuando pasamos por un bosque estaba todo incendiado, cuántos años tardará
ese bosque en recuperarse, pensaba.
Sabía que faltaba poco, y el terreno era en subida pero con
poca piedra. Entonces fue cuando recordé la semana que había tenido, que casi no voy y me descargué, era en subida
y costaba. Liberé al animal, la bestia que tenía dentro, descargué mi furia en
esas subidas. Sí, costaba y mucho, no lo tendría
que haber hecho, pero fue liberador. Ojo lo sufrí después, ya casi llegando, ya no tenía
piernas en el llano, no me importó buscaba eso, sacarme la furia contenida. Sabes
que eso te llena.
Veía como me pasaban los de Elite, no sé como hacen sin
matarse, uno va despacio intentando pisar bien y ellos van flotando en el aire,
como si nada, en puntas de pie. Y también debo remarcar mi total y completa admiración
a los corredores no videntes, y obvio a
los guías. Comenté algo cuando escribí sobre los 12k de Boca, pero estas personas
merecen mi respeto y admiración. Van por la montaña senderos piedras, no ven y
lo hacen, pisan por el medio de la piedras no se caen. Me causo mucha gracia lo
que le dijo un guía, “si te preguntan qué fue lo que mas te gustó de Tandil,
tenés que decir el paisaje.” Un genio.
Terminé la carrera a puro corazón con lo poco que me
quedaba. Por suerte todo dentro de lo esperado. No fue una carrera mas, nunca
lo son. Llegas y el objetivo lo lograste y estaba de ánimo y con la mentalidad
de siempre. Sabía que ya el lunes la cosa cambiaria, que sería una semana también complicada. Pero todavía había tiempo para
disfrutar. Hice el casi el mismo tiempo que el dia anterior incluso un minuto
menos. El chaleco de hidratación pesaba mucho, quizás en este tipo de carreras al
ser la distancia mas corta tendría que haber cargado menos agua, tenía un kilo
mas con el chaleco y las botellas.
Fue poco lo que pude disfrutar cuando llegué, porque tenia
que volver rápido al hotel para poder bañarme. Fui me bañe y volví. A la
llegada te daban sándwiches, y si me hubieses quedado con la remera dela
carrera, me daban cerveza y helado. Pero dejé la remera en el hotel. Volví y me
quedé un rato mas viendo a los que llegaban de las otras distancias 42 y 60 kilómetros.
Tremendo. Probablemente el año que viene me anime a de los 42k.
La premiación y sorteos empezaron a las 13:30 y no me pude
quedar hasta el final, auque me hubiese gustado. Ver a esos gladeadores que
hicieron los 60k, merecen ser reconocido con el aplauso de todos. Aguanté hasta
que me dio hambre, me vino un hambre voraz, el sábado no había comido al mediodía,
y el sábado a la noche fueron pastas, muy tranquilas. Entonces me fui una
parrilla que estaba cerca y comí un vacío, que para ese entonces era un manjar,
lo que disfruté esos bocados, debían ver mi cara de satisfacción. Cuando finalmente
podía disfrutar de Tandil, ir a ver a la piedra famosa, ya se me acaba el
tiempo para volver, el micro salía a las
18. Después de comer tenia ganas de tirarme a la sombra y dormir un rato. Ni caminar
podía. Nunca puedo recorrer mucho de Tandil, en realidad recorro mucho de las
afueras, pero poco la ciudad. Hacia mucho calor y fui por un 1/4 de helado todo
de dulce de leche, mi gusto preferido. También lo disfrute sin culpa. Y ya era
hora de volver, fui a buscar las cosas al hotel y todos estaban en la pileta,
como me hubiese gustado relajar un poco en esa pileta, tenía una vista inmejorable
a la montaña.
En resumen, fue una Carrera linda pero complicada, había que ver bien por dónde se pisaba. Ver el paisaje se complicaba igual se
veía de reojo.
Un dato anecdótico, en muchos de los puestos de hidratación,
ofrecían salamines, en qué carrera te ofrecen salamines y queso con Gatorade? Por
dios en esta carrera piensa en todo, están en todos los detalles. Es a partir
de ahora una de las carreas que mas me gustó hacer. Y todo lo que se arma
alrededor y en una ciudad que sigo descubriendo y está tan cerca de capital.
Tengo que bajar el perfil, hay personas que le puede llegar
a molestar lo que subo en facebook. Hay mucha gente que me quiere ver bien,
pero hay gente que no. Lamento por los que me quieran ver bien, pero tengo que
cuidar el running y no que el running sea motivo para lastimarme. Tengo que
cuidarlo.
La felicidad que sentí corriendo de vuelta por Tandil, es indescriptible,
por el recorrido, por el paisaje, por lo que se vive en la carrera misma, en otras palabras hay que vivirlo para
entenderlo. Todo eso sumado a ese condimento
especial que tiene correr y viajar.
La frutilla del postre es la medalla, con la genial frase: “
Si la aventura te resulta peligrosa, probá con la rutina que es mortal”. Cuando digo que estuvieron en todos los
detalles, me refiero a esto.
Algo mas para que la experiencia fuera maravillosa? Sí,
falta, no puedo negarlo, la alegría nunca es completa..
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